Pensando en los empleados

Hoy, en un contexto de alta rotación y creciente dificultad para atraer y retener talento, las empresas comienzan a tomar conciencia de la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo. Esta preocupación alcanza también al espacio físico, lo que impulsa a diseñadores y marcas a repensar los entornos de trabajo dentro de las tiendas.

Hasta ahora, el diseño de los puntos de venta se ha centrado casi exclusivamente en la experiencia del consumidor, ignorando a quienes realmente habitan estos espacios durante toda su jornada laboral: los empleados.

Hoy, en un contexto de alta rotación y creciente dificultad para atraer y retener talento, las empresas comienzan a tomar conciencia de la necesidad de mejorar las condiciones de trabajo. Esta preocupación alcanza también al espacio físico, lo que impulsa a diseñadores y marcas a repensar los entornos de trabajo dentro de las tiendas, incorporando zonas de descanso más funcionales, espacios ergonómicos y soluciones que reduzcan la fatiga física y mental.

Drivers del cambio

El sector retail en España atraviesa una crisis silenciosa relacionada con la alta rotación de personal. Según un informe de Randstad Research, la tasa media de rotación en las empresas españolas es del 17 %, pero en el comercio minorista, la cifra se eleva significativamente: aproximadamente uno de cada cuatro trabajadores abandona su puesto cada año (fuente: ANGED y ManpowerGroup). Esta inestabilidad representa un desafío serio para las empresas, ya que supone costes adicionales en formación y contratación y afecta directamente a la continuidad del servicio.

A esto se suma un clima laboral cada vez más desmotivador para muchos trabajadores de tienda. En plataformas como TikTok, se ha popularizado un fenómeno en el que los consumidores parodian o exponen actitudes poco amigables, frías o incluso agresivas por parte del personal de tienda. Aunque muchas de estas representaciones se hacen con humor, reflejan una realidad incómoda: los bajos niveles de motivación y la falta de recursos emocionales para enfrentar largas jornadas de atención al público en condiciones poco favorables.

Además, el auge de la automatización en retail está cambiando las reglas del juego. Se estima que el mercado global de robótica en el sector alcanzará los 76.000 millones de dólares en 2029, frente a los 10.600 millones de 2022, con una tasa de crecimiento anual del 32,5 % (fuente: ComCap). Robots y sistemas inteligentes se están incorporando para tareas repetitivas como la limpieza o la gestión de inventario, mientras que en España, el uso de la inteligencia artificial en empresas ha aumentado del 8 % al 12 %, especialmente en la automatización de flujos de trabajo (fuente: Food Retail). Este cambio obliga al sector a redefinir los roles humanos y a prestar más atención al valor diferencial que aportan los empleados, especialmente en áreas como el trato al cliente. En este contexto, repensar los espacios de trabajo ya no es solo una cuestión de bienestar, sino también de estrategia: si se espera que los empleados sean más empáticos, resolutivos y versátiles, necesitan entornos que estén a la altura.

«Diseñar pensando solo en el cliente es quedarse a medias. En retail, quienes trabajan en la tienda son los verdaderos embajadores de la marca y su bienestar es parte esencial de la experiencia. Ofrecerles espacios de calma, herramientas para resetearse y entornos que les permitan responder con empatía no es un extra: es una estrategia. Cuando el equipo se siente cuidado, su capacidad de conectar con los demás se multiplica. Cuidar al equipo es cuidar la experiencia».

Cathy Figueiredo, Melon Breakers

La consecuencia

En los próximos años, la inteligencia artificial se convertirá en una herramienta clave para mejorar las capacidades del personal en tienda, automatizando tareas repetitivas y ofreciendo análisis de datos que faciliten la toma de decisiones. Sin embargo, el papel de los empleados no solo seguirá siendo relevante, sino que se volverá aún más valioso. Aunque el 52 % de las actividades en retail son técnicamente automatizables, las horas dedicadas a tareas que requieren habilidades interpersonales y tecnológicas aumentarán significativamente (Fuente: McKinsey Global Institute). Esto indica que, en un entorno cada vez más automatizado, las habilidades humanas como la empatía y la capacidad de conexión serán esenciales para diferenciarse en el mercado.

En este contexto, el bienestar de los empleados adquirirá una importancia estratégica. Factores como el burnout y la alta rotación de personal dificultan la retención de talento en los espacios comerciales, lo que obliga a las marcas a replantear su enfoque. Mejorar la calidad de vida en el trabajo, ofrecer condiciones laborales más atractivas y dotar a la plantilla de áreas diseñadas para su comodidad y desempeño no solo impacta en su satisfacción, sino también en la calidad del servicio que brindan a los clientes.

Diseñar tiendas pensando también en los empleados no es solo una cuestión de bienestar, sino una estrategia inteligente para mejorar la operación y la experiencia de compra. Un equipo motivado y cómodo en su entorno será más productivo, ofrecerá un mejor servicio y fortalecerá la conexión emocional entre la marca y sus clientes. Por ello, aspectos concretos del diseño de espacios, como la incorporación de zonas de descanso ergonómicas, iluminación adecuada y áreas de trabajo colaborativas, se vuelven fundamentales para crear un entorno laboral que potencie el rendimiento y la satisfacción del personal.

Las claves del diseño

Zonas de descanso

Espacios de pausa bien equipados más allá de los almacenes o pequeñas salidas fuera de la vista de los compradores ayudan a reducir la fatiga y mejorar el bienestar del personal.

Diseño ergonómico en zonas de trabajo

La comodidad física es clave para la productividad y el bienestar. Mostradores de altura regulable, suelos acolchados para minimizar el impacto y estaciones de trabajo optimizadas para evitar movimientos repetitivos mejoran la experiencia del personal.

Tecnología para facilitar el trabajo

Diseñar espacios con tecnología intuitiva que reduzca la carga operativa de los empleados es clave. La idea es crear un entorno donde la tecnología apoye al equipo en lugar de reemplazarlo.

Espacios híbridos y flexibles

Integrar oficinas dentro de la tienda fomenta la colaboración entre distintos departamentos y refuerza la identidad de marca. Estos espacios deben ser versátiles, con mobiliario modular y tecnología integrada para facilitar reuniones y momentos de trabajo concentrado.

Uso estratégico de la iluminación y acústica

La luz influye directamente en la energía y concentración de los empleados. Incorporar iluminación natural siempre que sea posible ayuda a crear un ambiente más agradable. A nivel acústico, materiales absorbentes de sonido y espacios semi-privados permiten minimizar el ruido ambiental, especialmente en tiendas con alta rotación de clientes, como supermercados o tiendas de moda mainstream.

 

Case studies

 
01

La flagship store de la firma neerlandesa de decoración Polspotten redefine el concepto tradicional de tienda al integrar en un mismo espacio su showroom y sus oficinas corporativas. Este enfoque híbrido no solo optimiza recursos, sino que también fomenta una mayor cohesión entre los equipos. El personal administrativo, al estar en contacto directo con el entorno comercial, puede asumir tareas de atención al cliente y venta, generando una experiencia más cercana y auténtica. Al mismo tiempo, las reuniones estratégicas se enriquecen con la participación de empleados de distintos niveles, promoviendo una cultura organizativa horizontal, colaborativa y alineada con el espíritu creativo de la marca.

 
02

La agencia de diseño Storeage se ha asociado con la empresa china de colchones LITO para crear su primera tienda en Shanghai (China). Una tienda donde las paredes y el techo se componen de almohadones de hormigón reforzado con fibra de vidrio, aportando suavidad al espacio. Un nuevo espacio comercial, de 60 metros cuadrados, que se hace eco del uso innovador de la tecnología inteligente para mejorar la comodidad de todo aquel que fluye por el espacio.

Créditos: Xiao Wang.

03

La flagship store de Jonathan Adler en Manhattan ocupa un edificio de tres plantas que reúne tienda, un estudio de cerámica y las oficinas centrales de la empresa. Esta integración favorece la proximidad entre el equipo de diseño y el personal de ventas, impulsando la creatividad y una comunicación más fluida.

Fotos: cortesía de Jonathan Adler.

04

La intervención propone una tienda abierta y continua, donde se diluye la separación entre zonas públicas y privadas. Con conexión directa al exterior y una oferta más diversa, el espacio se vuelve más digno, mixto y acogedor.

Espacio inspirado en la tendencia «Pensando en los empleados».

Estudio: Idearideas

Cerámica APE Grupo: Illinois Bone 60X120 y Vibrant Green 3,7X31